Gestionar la complejidad es la tarea principal de un desarrollador, como bien ha sufrido todo aquel que lleve un tiempo siéndolo y le haya tocado trabajar en sistemas con varios años de desarrollo encima. Kent Beck acaba de escribir sobre ello desde un punto de vista diferente al habitual: ¿en qué medida afecta la reversibilidad de las acciones sobre el control de la complejidad? (enlace alternativo si no va el de facebook)


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